Cuando yo era niña no iba a la escuela, iba “al Montessori”. ¿Qué me hacía especial?: no tener que hacer tareas de libreta en casa por las tardes; comíamos “almuerzo” (no lunch) preparado por nosotros, los propios niños, en una cocina especial para ello; no usaba uniforme, sino una linda batita para no ensuciarme demasiado; tenía que guardar silencio por propia voluntad, de no desearlo era libre de salir fuera del aula a conversar; elegía semanalmente lo que quería aprender. Esto último, aprender, me parecía exquisito, ya fueran números, letras, actividades manuales, excursiones al campo o buenos modales.
Cuando entré a una escuela tradicional, recuerdo que me entusiasmaba el forro de las libretas, las libretas mismas, la letra redondita de todas mis compañeras, el uniforme, los zapatos de suela gruesa de goma, la energía que invertían las maestras para retener nuestra atención. También recuerdo que olvidaba pedir permiso para ir al baño o para tomar agua, ¿pedir permiso para qué?, levantarme de mi silla sin avisar no era interpretado por la maestra como una falta de respeto, automáticamente comprendía que yo era “Montessori” y me explicaba con paciencia que en esta escuela las normas eran diferentes. Aprendí a pedir permiso sin demasiado convencimiento, lo que nunca aprendí fue a dejar de preguntar y decidir profundizar en lo que más me interesa, a buscar por mí misma las respuestas y a cambiar unas por otras con base siempre en la investigación de mi mundo.
En la secundaria ponerlo en duda todo sí fue un problema, la “etiqueta Montessori” se había desdibujado y los profesores perdían la paciencia con cada ¿por qué? o con cada frase parecida a: “la tarde de ayer busqué en un libro y no estoy de acuerdo en…” Aún así el gusto por aprender fue más fuerte que la rigidez de cualquier profesor y puedo concluir que de mis años de escuela saqué lo mejor.
Hoy en día vivo en Cholula y observo que la oferta de educación Montessori es cada vez mayor, del trabajo a mi casa observo al menos cuatro al pasar. Cuando yo era niña mi primaria Montessori era única en Puebla, al parecer abrimos brecha y nuestra educación debió de haber resultado bastante bien, lo creo así al constatar que hay tanta réplica. A pesar de lo anterior, los prejuicios hacia este tipo de educación siguen siendo amplios y muchos papás se siguen inclinando por la educación más tradicional, esperando tener hijos “más adaptados”. Otro obstáculo para que este sistema sea más común, es que son escuelas con colegiaturas muy elevadas, debido a que el nivel de profesionalización de los profesores (guías) debe de ser muy alto y los materiales que requiere el método, son igualmente costosos. Un juego de cubos de madera, es evidentemente más caro que un libro de texto gratuito de la SEP, más el grado de especialización requerido para mostrar a un niño cómo aprender de la manipulación de un objeto, más que de un cúmulo números y letras.
Una plaza de profesor de la SEP se hereda, se regala, se traspasa o se compra. Enseñar en una escuela privada tradicional español, matemáticas o ciencias naturales, lo hace al parecer “cualquiera” que esté dispuesto a ganar, a cambio de un trabajo exigentísimo, un salario mísero. Un puesto de Guía Montessori se adquiere con base en años de estudios, experiencia y una buena cantidad de congruencia entre la cosmovisión del Guía y la metodología de enseñanza del sistema, generalmente los guías son bien remunerados.
Mi cuestionamiento es el de muchos otros de mis escritos, ¿por qué una educación de calidad tiene que ser accesible a tan pocos? En este caso entiendo el término “calidad”, desde la visión alfabetizante de Paulo Freire, pedagogo brasileño, quien dedicó su vida y su creación intelectual a analizar el fenómeno de la inequidad desde la perspectiva educativa y cultural. Él manifestaba que la decodificación de los signos (letras y números) debe de ser un acto cognitivo que te permita descifrar, más que el contenido de un texto, los significados profundos de cada elemento de tu entorno. De tal forma que, por ejemplo, tu propio nombre, debería de leerse desde tu propio ser, tu biografía, tu sueños, anhelos, limitaciones y carencias. De esta manera tal lectura, es la lectura de un mundo, que al comprenderlo es susceptible de ser transformado. Las letras y lo que unidas nos dicen, no son un fin en sí mismo, sino un medio para el autoconocimiento y para un diálogo emancipador.
En el párrafo anterior sintetizo lo que la escuela Montessori sembró en mí: la capacidad de leer mi entorno desde la multidimensionalidad de la palabra y la reflexión de la acción, como elementos (ambos) de la complejidad de los significados, más que del contenido fragmentario de un texto a memorizar. A entender las letras y signos desde su potencial tanto dialógico, como transformador. También me dejó la inclinación por enfrentar la realidad desde la pregunta y a no conformarme con la respuesta rápida. Como me gustaría que el Montessori fuera para todos, como me gustaría que la educación “alfabetizadora”, como la definía Freire, fuera una realidad y no un privilegio.
Mi estimada semilla! =)
Hijole, como son las cosas… yo tambien fui niño Montessori! jajaja! de verdad!
En mi caso yo fui a un Kinder Montessori en la ciudad de Cancun, el buen Centro Educativo Itzamná, y justo como tú, en ese momento (inicios de los ochentas) creo que era la única escuela Montessori en todo Cancun.
Y que te puedo decir? me encanta leer como te describes, ya que podría decir que me identifico mucho con lo que dices; al igual que tú, no sé si fué la educación Montessori o fui yo, pero siempre, desde pequeño, fuí y sigo siendo una persona que todo se pregunta, todo cuestiona, todo pone a duda, todo niega, y solo lo acepto después de un fuerte análisis personal. Y ya te imaginarás, tampoco fuí el sueño de muchos maestros, por lo mismo.. jeje Igual que como dices, tuve problemas con cantidad de maestros no acostumbrados a un niño preguntón, curioso , e inquieto.
Definitivamente recomendaría a todos acercarse a la educación Montessori, en mi experiencia particular la disfrute muchísimo, y ahora que leo tu experiencia, comprendo cuan importante fue y cuanto influyo para definiri mi personalidad, y me siento infinitamente agradecido! Me hubiera dado mucha flojera ser una persona gris, conformista, y sin sueños…
Un saludo y abrazo desde cancun!
Camilo
Abrazo!
Cintia/Semilla
Querida Cinthya:
yo tengo 35 años y estudié en una escuela de monjas. No me quejo: entonces no sabía que existían cosas mejores
Sin embargo, quiero decirte que me preocupo mucho por la formaciín integral de mi hijo, y desde que él tenía 1 año (soy mamá que trabaja fuera de casa) lo anoté en una escuela Montessori, con la ilusión de que fuera como pareces ser tú. Yo también lo animo a rebelarse, a inconformarse ante la incongruencia pero también a responsabilizarse ante la acciín propia. Creo que a sus 2 años y medio eso no es mucho pedirle, y la escuela Montessori me anima al demostrarme que mi hijo es mucho más capaz de lo que yo podría suponer, y eso eleva mis expectativas y también el respeto que le tengo como ser humano pensante y actuante. Ojalá que Nicolás sea como tú. Sería un lindo regalo de la vida. ¡Felicidades!
Gracias Karla, que comentario tan lindo. Muchos saludos y éxito para ustedes!!!
tu historia es muy chevere pro que es para comprender sus historias son divretido por que uno prente de sus historias son de muchas personas
Queride “niña Montessori”:
No sabes el gusto y la satisfacción que siento al saber que existen seres humanos como tú que recuerdan su escuela tan quera y especial como lo es la escuela Montessori, yo soy guia desde hace 22 años se puede decir que soy de las pioneras en Puebla, hoy en día te puedo decir que el trabajo es maravilloso y muy gratificante, ya que ver a mis tres chicos (no tan chicos ja) como son de especiales en las escuelas “tradicionales” me llena de satisfacción. Hoy yo tengo una escuela Montessori en Puebla, y creéme que cada día voy a ella con un solo pensamiento en la cabeza. “Hoy voy a hacer algo para que la vida de un niño mañana sea diferente”.
Hola Arcelia, felicidades por tu trabajo, qué alegría una labor cotidiana tan satisfactoria, pocos cuentan con ese privilegio!!!
Un abrazo virtual por acá!
Tienes toda la razón, los niños montessoris son fascinantes, están vivos, piensan, sienten, se cuestionan a mi también me encantaría que cualquier mexicano pudiera tener acceso a él, que la educación en México fuera más sincera, más entregada y propositiva. Me gustó tu texto y me gusta compartir la vida contigo y tu familia.
Gracias Pato, espero que te des una vuelta por acá más seguido y si te gusta escribir, te invito a coolaborar en este espacio…Tu experiencia como educadora es muy interesante
Que linda experiencia la que viviste en la escuela Montessori, gracias por compartirla. Deseo conocer más acerca del trabajo que se realiza con los niños bajo este enfoque pedagógico . Por ello, me gustaría preparame para ser Guía Montessori como lo es Arcelia. Ojala podamos contactarnos y pueda recibir consejos de ustedes. Soy peruana y maestra del nivel preescolar (0 a 5 años).
hola cynthia, tu que conoces bien el mundo montessori…en Puebla…cual me recomendas..porque vengo de enterarme que la escuela de mi hijo no va a abrir el proximo ciclo…y mi niño por ser muy “lindo pero demasiado lleno de energia”…no me lo acceptan en escuelas como benavente..porque no tenien tiempo para dedicar a niños como el..todas las escuelas me dijeron: MONTESSORI!!! el problema, es que trabajo y busco una que tenga como guarderia en la tarde como hasta las 16h o 17h…´habrá?
tambien busco por el sur este de la cuidad de preferencia.
mil gracias
Querida Stephanie:
Quiero pedirte que me des la oportunidad de ofrecerte mi hermosa escuela Montessori Shamma Tarpuyi, estoy por estrenar instalaciones, ojala puedas venir a conocerla, es cálida, fresca, llena de luz, de buena energia y sobre todo esta puesta con todo mi amor y pasión de guia montessori, la dirección es calle puebla 5719 col. el cerrito tel 8894676. Buscame, puedo asegurarte que te va a encantar, yo amo mi trabajo, tengo 23 años haciendo esto! jaja y no lo cambio por nada. Espero puedas irme a conocer. Gracias.
Olvidé decirte, tendremos talleres por las tardes, osea horario extendido hasta las 5:00 incluiremos la comida, tenemos un chef frances, y los talleres serán, arte, expresión corporal, tai chi, fut bol musica, cocina francesa.